jueves, 24 de noviembre de 2016

Tertulia en Capital Radio, Reino Unido, competencia fiscal y déficit

Podcast de la tertulia.

jueves, 10 de noviembre de 2016

El cielo, las ideologías y el precio de los garbanzos

Sedimentando mis reflexiones sobre los últimos resultados electorales y pensando en paralelo sobre la división de la izquierda y la postración de la derecha emitía esta mañana en mi paseo de vuelta a casa unos tuits que mi amigo Miguel Ángel Quintana Paz me pidió empaquetar, aquí los vierto encadenados como si fuesen éxitos de M-80 o un lisérgico discurso de Rufián en sede parlamentaria. Cualquiera de los tuits desarrollado da para un artículo y todos ellos para una reflexión más larga sobre qué es ser progresista y liberal hoy, de momento aquí os dejo mi telegrama para después de una victoria de Trump contra la exquisita Clinton.





















A la izquierda exquisita hace mucho que le aburre el bienestar de los trabajadores y su agenda se centra en el ornitorrinco asiático* y así.


A la izquierda arcaica y embrutecedora le mueve antes el odio al capital y Occidente que cualquier otra cosa.

Es lógico que la izquierda exquisita y la embrutecedora sean agua y aceite y ambas ajenas al ciudadano (excepto en sus fobias comunes).

La izquierda embrutecedora da miedo y la exquisita risa pero tanto unos como otros están encantados de haberse conocido.

Ojalá el progresismo se abrace a su madre: el pensamiento liberal, y abandone la tiranía de la soberbia o la corrección política extrema.














Debemos ser firmes con los valores de la corrección política pero aún más con el respeto de las minorías.

La derecha europea renunció a producir ideología propia hace décadas, adopta la de la Izquierda exquisita con un retardo de lustros.


¿Va a ser la globalización un raro paréntesis que estamos cerrando ya?








*Selecciono a propósito un animal exótico y un continente lejano ya que la furia de la corrección política aconseja no decir ni ¡mu!, ya que es muy probable que si les nombras directamente en vez de facha pases a ser un puto facha (e incluso con distinción de mierda).

Tertulia en Capital Radio sobre la derrota del Partido Demócrata en EEUU




https://us.ivoox.com/es/clase-trabajadora-reniega-del-partido-democrata-via-audios-mp3_rf_13693395_1.html


ANÁLISIS de las elecciones de EEUU con Pablo Carbajosa, director del Club de Debate de la Universidad Pontificia Comillas; Andrés González, coautor de 'La economía a la intemperie'; Alana Moceri, profesora de comunicación política en la Universidad Europea de Madrid y Jorge Díaz Cardiel, director general de Advice Strategic Consultants.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Sully

Id a ver Sully, la peli de este año de Eastwood, os gustará por la delgada línea que separa al héroe del irresponsable, los dilemas que se plantean en momentos de crisis entre la tecnología y el factor humano o el papel de las instituciones (contra el individuo) o quizá por como se expone el rol de los medios de comunicación en la sociedad del espectáculo.
Además es otro show de Tom Hanks, a alguno le parecerá (con razón) exagerado.
A mi me gustó la película, a Boyero no (eso suele ser garantía).









miércoles, 19 de octubre de 2016

Democracia directa y tierra plana

Como si se tratase expresamente de refutar el adagio whig de que cualquier tiempo pasado fue peor ha vuelto la matraca de la democracia directa con la mera excusa de que hoy tenemos móviles y ordenadores que se pueden conectar a gran velocidad. El progreso avanza que es una barbaridad y a veces deja atrás a la propia realidad y consigue regresar a un plomizo futuro de asamblearios marxistas de los años 60 del siglo pasado.


La democracia directa, la democracia sin matices, la democracia sin responsables es simple, arcaica y visceral, es por tanto sólo la dictadura de las mayorías (reales, impuestas o percibidas) de modo que no es nada extraño que justo sea el plebiscito la manera en que las dictaduras han tratado tantas veces de legitimarse.

Propaganda franquista para uno de sus referendum:

De la misma caverna que la democracia directa sale la justicia popular; un retroceso al linchamiento tribal y a la Fuenteovejuna de western que cualquier demócrata debe rechazar. Quienes pretenden dejar impune al reincidente agresor Bódalo o quienes pretenden corromper el marco jurídico en Cataluña son bárbaros y ante ellos la resistencia civil es una obligación ética. La democracia liberal limita el ejercicio del poder a diferencia de las democracias populares o de las dictaduras del proletariado. Puede parecer frustrante que los deseos no sean inmediatamente hechos por que los nuestros gobiernen pero el pesar por el propósito insatisfecho es infinitamente menor que el de vivir bajo un poder caprichoso y omnipotente.

Resulta tan burdo el aparato intelectual que permite imaginar que se puede romper sin daños el marco de las instituciones por una simple votación mayoritaria que sonroja tener que exponerlo.

No podríamos tolerar ni acatar que se sometiese a votación el encarcelamiento del cleptómano clan Pujol o su testaferro Mas, que Pozuelo de Alarcón no puede votar si se debe gravar el IBI en su municipio, que no cabe preguntar sólo a las víctimas del terrorismo si aplicamos la cadena perpetua a los terroristas, que hubiera sido un abuso un referéndum sobre la pena de muerte al indeseable criminal Txapote o que no se puede vetar la entrada al país a los musulmanes como dice que pretende Trump, una democracia no puede hacer eso, las formas, la limitación del poder y la división del mismo son su esencia y no caben atajos salvo hacia el desastre.

Decíamos que la democracia directa nos priva de responsables ¿a quién culpamos del Bréxit? ¿quién lo lleva adelante? la estrategia del mañero Ulises con Polifemo resulta perfecta, el responsable es Nadie, o lo que es lo mismo: todos como en Fuenteovejuna. La democracia directa es la herramienta de caudillos con prisas, con demasiadas prisas porque su plan es inaceptable y sólo tiene una oportunidad y es como hecho consumado.

Lo obvio, lo recto, lo simple al igual que la mentira es más fácil de identificar, quedarse con ese tipo de respuestas es torpe, perezoso y estridente. La verdad (si existe) exige esfuerzo, experimentación y determinación ante las tentaciones populistas.

sábado, 8 de octubre de 2016

Di NO a la simulación culpabilizante.

Quedan pocas semanas para votar en EE.UU. y sale a la luz una grabación de Trump en la que se luce como lo que es: un Torrente con flequillo rubio. Como suele suceder en España y ahora mismo estoy haciendo yo aquí proyectamos cualquier hecho político que se produzca en cualquier lugar a nuestra política nacional, es lo que llaman en Podemos politizar (a todas horas) el dolor* . De modo que no es de extrañar que los podemitas (o filopodemitas) salgan en tromba contra el machito de las manos pequeñas aunque comparta con ellos su amor por las viejas soberanías nacionales, el odio a los políticos tradicionales, la simpatía por Putin o el rechazo al TTIP. 

Trump es un impresentable, eso genera pocas dudas, y representa a muchos americanos: eso sí debería ser causa de zozobra. Debemos dar coraje al personal para que no se entregue a aquellos que ante la incertidumbre quieren un repliegue nacional y descabalgar a los políticos tradicionales como respuesta a la globalización. Otro mundo peor es muy posible.

Trump es un Gil y Gil con más testosterona, pelo y menos clase (aún) pero no cabe escandalizarse si nos parece bien o callamos cuando Pablo Iglesias cuenta que le excitaría azotar a Mariló Montero hasta que sangre. La cara y la cruz son parte de la misma moneda populista y no cabe elegir sólo una faz o esperar que si tiramos una moneda al aire quepa que caiga de canto, eso no ocurre.

Vídeo de filopodemita que se escandaliza con Trump y calla con Iglesias.




* Cualquier dolor, sea el de los refugiados, los toros de lidia, el nacionalista obcecado, el propietario desahuciado, el heterófobo, el hijo del minero, el ecologista religioso; cabe todo en ese combo.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Contra el cansinismo y la sobreactuación.

Habrá terceras elecciones salvo que los malos resultados del PSOE en Galicia y el País Vasco finiquiten definitivamente a Sánchez o que éste en una inverosímil pirueta logre hacerse investir con los votos de quienes quieren acabar con España (y sus derechos comunes: pensiones, sanidad, educación o seguridad), la Unión Europea y el euro, es decir, con lo mejor del legado del PSOE en los últimos 40 años.

























Es razonable que el PSOE se resistiese -un tiempo- por activa y por pasiva a facilitar un gobierno del Partido Popular pese a que como se encargó de señalar la extinta (?) IU en el parlamento europeo casi el 78% de las veces PP, PSOE y C's votan juntos.

El relato electoral del PSOE es antes que nada antiPP y desde la llegada de Sánchez anticorrupción (!) pese a los EREs en el ojo propio, que ésto tenga mucho o poco que ver con la realidad es otro asunto y que más tiene que ver con la destreza de los votantes, espectadores, oyentes y lectores.

A la vista de los datos parece que nos toman por idiotas-y parece que nos conocen bien-.

Igual se puede cargar contra Rajoy,  lejos de hacer esfuerzos por mostrarse más sensible a una sociedad con ánimo de revancha se muestra dubitativo (¡y a veces chulesco!) con Soria o Barberá. El abortado anuncio del cargo en el Banco Mundial a la vez que se votaba la investidura parece fruto de una apuesta de chiste, de esas que empiezan con un no hay huevos. Por otra parte pero con el mismo éxito cuando lo que se muestra es propósito de enmienda se lanzan artificiosas andanadas. los Marotos lanzan una suerte de sobreactuadas patadas voladoras a lo Hulk Hogan contra los amigos y viejos compañeros del presidente, teatro -malo-.

El espectacúlo político de esta temporada es aburrido como prolongación de una serie cuyos guionistas hace tiempo que cobraron sus mejores cheques y los andan puliendo a la par que sus neuronas. A la emergencia social, la (gastada y) sobrevalorada corrupción y la revolución política se les ve desde hace demasiado tiempo el cartón y lo peor es que lo pagamos a escote,  ahora por ejemplo los madrileños pagaremos 600.000 €  para repartir entre los profetas de este apocalipsis de atrezzo y en los pesebres municipales se organizan giras para la mayor gloria de las estrellas del cambio. Al menos ver a Rufián/Eugenio será divertido - a su pesar- si va tan pasado como en la tribuna parlamentaria.






Estos nuevos ejercicios propagandísticos deben ser imaginativas soluciones ante la palmaria ineficacia de los tenderetes de la izquierda más recalcitrante: los Sálvame políticos de La Sexta hace tiempo que no suman nuevos acólitos, debe de ser que el público está harto de la misma farsa repetida una y otra vez, una y otra vez.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Mesa redonda sobre valores de la Transición (Vídeo).

La senadora Cristina Ayala nos modera a José María Fidalgo y a mi en la mesa "Luchar por los valores de la Transición hoy" en los cursos de verano de la Universidad Miguel de Cervantes (Valladolid).


viernes, 19 de febrero de 2016

Arderéis como en el 36

No puedo decir a estas alturas que sea católico aunque me eduqué en el mismo colegio religioso de Villafranca de los Barros que el abuelo de Pablo Iglesias. A diferencia del criminal* abuelo de Pablo que asesinó cobarde y cruelmente a miembros de las familias que fundaron nuestro colegio yo estoy muy agradecido a los jesuitas y a la comunidad del colegio por todo lo que me enseñaron.



Lo cierto es que el asunto de que en este momento sea o no católico no influye en nada en la idea que quiero poner encima de la mesa: la actuación de la Iglesia en la sublevación, la guerra y el franquismo no puede verse de un modo que permita un simple juicio sumarísmo** (salvo desde el fanatismo), menos aún el veredicto podría ser de culpabilidad sin matices y la repanocha es que alguno pretenda ejecutar su sentencia popular 80 años después y violar espacios religiosos al grito homicida de "arderéis como en el 36".

No son las tetas, ni el anticlericalismo, por supuesto tampoco el laicismo el quid de esta cuestión, lo que aquí está en juego es la vieja idea política criminal de la eliminación del adversario y la propagación del odio.

El ejercicio rawlsiano de imaginar al ultra que, pongamos, orinase en el lugar que fueron fusilados unos represaliados del fascismo cañí nos permite obtener la calificación moral de Rita Maestre*** y sus compinches de Podemos. Ese desprecio al dolor, a la convivencia y a la pluralidad de creencias es repugnante, condenable e incapacitaría para ser representante político en cualquier sociedad madura.

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* El indulto franquista no anula la calificación de Manuel Iglesias como un asesino, que luego pudiera tener una vida acomodada como funcionario del Régimen y pudiera dar titulación universitaria a sus 6 hijos (incluido el terrorista papá de Pablo) no cambia su condición homicida.

Foto de Manuel Iglesias.











** Es evidente que la postura de la Iglesia no fue única a lo largo de la Guerra Civil y del franquismo y aunque sea una anécdota para este argumento el hecho es que hubo víctimas de la represión nacional entre los miembros de la Iglesia como señalan entre otros mi querido Enrique Orsi Portalo en el libro colectivo "Otra Iglesia"

*** Por supuesto que no viene al caso sacar la actitud impresentable de la tocaya de Maestre para desviar el tiro. Robar es grave y por supuesto debe ser perseguido pero eso no justifica que otros puedan darse a los delitos de odio impunemente.

sábado, 13 de febrero de 2016

Gobiernos de cambio, ruptura y nuevas transiciones.

La política en España sigue de moda.

Ni la corrupción, ni los fiascos fraudulentos de cielos asaltados y nuevas naciones, ni la retórica gastada y las malas formas han hecho que el público se aparte del circo todavía. La televisión política con sus formatos de debate rosa o propaganda de investigación sigue gozando de buena salud y en cada familia o grupo de amigos hay activistas políticos convencidos de que 'el momento es ahora'.

Lo cierto es que el cambio a las políticas de 2008 no promete demasiado, de aquellos tiempos son el coraje del secesionismo xenófobo para dar la cara de lo que siempre fue, la división sectaria y del odio de la sociedad y el desequilibrio de nuestras cuentas públicas y el descontrol financiero que tanto daño ha hecho a nuestras expectativas y al futuro de una generación.

Peor aún es la ruptura de los que son vistos como 'La izquierda verdadera', dicen ser los de abajo y en realidad son los niños mimados de atrás, los nostálgicos de antes de 1956 cuando la política de reconciliación del PCE: es el enfado y la frustración hecho voto como en Francia lo es el Frente Nacional: eurofobia, hegemonía low-cost y un discurso de panteras negras sin negros no son ingredientes para encarar el futuro con demasiado optimismo aunque sí para mirar al pasado con ganas de revancha, ignorancia y pelea. No podemos obviar que hay un buen número de españoles que respaldan este proyecto -y tienen sus motivos- pero haríamos mal en no recordar que no hay ruptura que no sea traumática y que además de lo malo también se pierde lo bueno cuando se tira por el sumidero el agua sucia del barreño con niño dentro.





Por la reconciliación nacional, por una solución democrática y pacífica del problema español (Partido Comunista de España, Junio de 1956).

Es desconcertante el interés en hacer una nueva transición. Es cierto que es un poco menos desasosegante (y anacrónico) que repetir a Lenin o la II república pero lo cierto es que no hay ninguna dictadura desde la que transitar: deberíamos aprender de los errores y entender la clave más enjundiosa, gris y Poppera de aquellos éxitos -que alguno hubo- en lugar de tratar de copiar poperamente aciertos mixtificados por el pensamiento whig. La transición, como la infancia, es un tiempo que ya pasó sin remedio, no se debe mirar hacia atrás para legitimarse.

El éxito de la telepolítica y de los slogan fast food para consumo en Facebook, Twitter, WhatsApp o como tapa rancia que acompaña una cerveza no suponen un buen caldo de cultivo, la política de masas ha traído lo mejor y lo peor de la historia reciente de occidente, me parece demasiado ingenuo -incluso para los eternos adolescentes que somos- creer que el consumismo político en los tiempos de la obsolescencia deliberada e indiscutida vaya a traernos más virtud que dolor.


sábado, 23 de enero de 2016

Gente como (su) dios manda.

La gente bien lleva no lleva corbata.
La gente bien se peina a raya tiene rastas.


La gente bien se empareja entre sí.
La gente bien enchufa a los suyos.


La gente bien cree en Dios en La Revolución.
La gente bien se cree con derecho a mandar.




lunes, 18 de enero de 2016

Empieza Ideas erráticas, despedimos El Blog de la Economía.

En diciembre de 2010 empecé a publicar artículos que siempre discutía con Rocío, su ausencia me ha hecho alejarme de este espacio, la publicación de post originales en el Blog de la Economía sin el ritual previo de discusión me parece imposible. 

Es cierto que en este periodo he escrito un capítulo de un libro, hice un discursito en el Ateneo de Madrid con Libres e Iguales y voy con asiduidad puntual a Capital Radio para intervenir en el espacio público. También participé en múltiples actos promocionales y homenajes pero hasta ahora no había vuelto por aquí.

Hoy vengo a cerrar una etapa y lo hago porque quiero abrir otra, mi intención es seguir escribiendo tanto en Ideas erráticas (el nuevo nombre de este espacio), como en otras tribunas y si esta llama prende también en un nuevo libro, ojalá. 

En esta andadura además de tratar de pensar a la intemperie, iré más errante si cabe, sin el abrigo del cálido y monumental techo de Rocío. Para despedir el Blog de la Economía les dejo el texto que leí en la presentación de La Economía a la intemperie que celebramos en Ámbito Cultural del Corte Inglés el 24 de febrero de 2015. Es una explicación detallada de quienes fuimos y por qué escribimos ese libro y éste blog.




Buenas tardes,

Muchas gracias por su (nutrida) asistencia a este acto festivo y comercial. Me siento, nos sentimos muy honrados.

Es un honor contar con dos padrinos como Miguel Sebastián (el economista que estuvo al frente del servicio de estudios del BBVA y que ya en el año 2002 detectó los problemas que enfrentaría la economía española por su burbuja inmobiliaria) y con John Müller a mi juicio el mejor cronista de la política económica del panorama nacional.  La exposición de ambos ha sido tan complementaria como podía desear. 

Por supuesto, muchas gracias a Deusto (planeta) y a sus profesionales. No olvidaré nunca la alegría con que recibimos la noticia de que este libro se daría al público en su sello. Una alegría que en un día como hoy parece más que justificada.

 No les hablaré demasiado del contenido del libro:

-        revisa la salud del capitalismo y de la democracia y la relación entre ambos,

-        también hace una genealogía del Socialismo del siglo XXI

-        y pone en perspectiva la financiarización de la economía y la destrucción del ahorro.

-       Ofrece una versión alternativa de la globalización y la desigualdad a la expuesta por el hoy famosísimo Yanis Varoufakis en su libro más popular. No preveíamos su notoriedad pero nos alegramos de haber dejado negro sobre blanco y con sus mismas armas retóricas otra visión del mundo. 

-        También tratamos desde un punto de vista histórico el mercado de trabajo en España y hacemos una reflexión sobre el capital y la vivienda.

Los temas son muy amplios y diversos y pese a ello hay un hilo conductor que recorre todo el libro. Es un libro que recoge el saber de otros muchos y que les puede hacer pensar, no puedo dejar por tanto de animarles a comprarlo, a regalarlo a sus amistades o enemistades, e incluso a leerlo y criticarlo.

Sí les diré que pese a la desmedida ambición de los temas que plantea creemos que es sólido, informado, bien tejido y aunque no responde a casi ninguna de las preguntas que plantea sí ofrece una manera de pensar que se aleja tanto de lo los tópicos como de las orillas más cenagosas del pensamiento.

Este libro no nace por ninguna oportunidad de la actualidad, tampoco por la mal llamada crisis y tiene más que ver con los grandes cambios políticos en el mundo en las últimas décadas y también, como no, con la biografía de los dos autores.

Como casi todos sabrán: Rocío y yo además de haber escrito este libro juntos y tener dos hijos (que está feo que lo diga yo) pero son un par de joyas hemos sido pareja desde el año 2000. En todos estos años hemos discutido mucho sobre verdad, justicia, moral y los límites del conocimiento aunque en honor a la verdad más que discutir lo que ocurría es que ella me enseñaba lo planas y equivocadas que eran algunas de mis ideas del utilitarista que fui.

Rocío fue mi mentora y cuando apenas llevábamos unas pocas semanas juntos y quizá un poco hastiada de esas radios que tronaban (y truenan) en cada habitación y de esa prensa que escupía actualidad me trajo en el sobrio y elegante azul Gredos la Iliada y la Odisea.  

Yo era un muchacho que creía saber de casi todo y que en sus primeros 24 años de vida había visto de muy niño procesos de rápido crecimiento y desplome, la devastación económica y social de mi pueblo: Valdecaballeros en Badajoz por el cierre de la central nuclear en construcción y el auge en paralelo y debido al mismo conjunto de decisiones de política energética de la cuenca minera asturiana del Nalón donde están mis raíces y buena parte de mi familia.

Años después viví el despegue fulgurante y quiebra catastrófica de la empresa constructora de mis padres.

En 1999 trabajé en la fallida salida a bolsa de Ya.com. En esos días  y casi a la vez conocí a Rocío y ya con ella en la primavera de 2000 vivimos como estallaba la burbuja puntocom.

Empujado por Rocío hice un máster en análisis financiero en la Carlos III y fue en el triste septiembre de 2001 y desde Cambridge mientras ella completaba una estancia de investigación desde donde terminé mi tesina sobre la burbuja puntocom y los límites del crecimiento financiero.

A la vuelta del otoño cartabrigense en 2002 nos encontramos un país muy diferente al que habíamos dejado unos pocos meses antes,  habíamos entrado en el Euro y el precio de los pisos subía alocadamente cada mes. Empecé a trabajar para Telefónica móviles y casi a regañadientes y por prescripción paterna compramos un piso que vendimos en el otoño de 2008 antes de que naciera nuestra primera hija.

Ese año de 2008 tuve la oportunidad de dar clase de fundamentos de la economía en la Universidad Carlos III a los estudiantes de Comunicación Audiovisual. Fue un privilegio poder pensar cada día que contar a mis alumnos mientras caía Lehman Brothers , se movilizaban en planes de salvamento de cientos de miles de millones de $ con apenas un folio y en España la mayoría de las cajas de ahorro estaban en una situación que sólo podía conducir a su quiebra y/o a que España necesitara asistencia financiera  internacional como así sucedió; aunque el gobierno actual niegue hoy los hechos que todos vivimos.

En 2010 nació nuestro hijo Carlos y a final de año la empresa para la que yo trabajaba como director de ventas del sur de Europa: Fox Mobile decidió retirarse de la gran mayoría de sus negocios digitales y en especial de los que tenía en Europa.

Una vez más tocaba empezar de nuevo y las exigencias burocráticas de la carrera académica de Rocío nos invitaban a salir de nuevo de España. Decidimos que ya que había que irse trataríamos de ir al epicentro del terremoto económico mundial: Nueva York, y Rocío una vez más superó las expectativas consiguió ser invitada a Columbia durante ese otoño.

Mientras, yo empecé a escribir mi blog (aunque para ser justos debería decir nuestro blog), sobre muchos de los temas que había trabajado en mi curso como docente. En Rocío tuve a la mejor de las editoras posibles. Nunca se cansó de hacerme ver mi querencia por las conclusiones apresuradas, la agramaticalidad y el anacoluto, así como mi uso aleatorio de los signos de puntuación. Y es que escribir en pareja es como hacer un hijo, pero he de decir para ser más exacto que es más parecido a la fase del parto que a la de la concepción.

Además de escribir tuve una intensa actividad en redes sociales y en tertulias radiofónicas underground analizando la crisis de deuda europea y las políticas de los gobiernos.

Para la primavera ya publicaba mi blog en espacios diferentes a mi propia bitácora y en verano antes de hacer las maletas para Nueva York me afilié a UPyD como parte de mi compromiso con España, nos íbamos unos meses pero no quería estar ajeno a lo que pasara en nuestra sociedad.




Llegado a EEUU tuve la enorme suerte de que Bloomberg me acreditara con mi humilde blog como medio de comunicación y pude asistir a las cumbres que se organizaron durante esos meses sobre deuda europea, bonos municipales y estatales, emprendimiento o política monetaria. Allí pude escuchar a académicos, directivos de las agencias de calificación, bancos de inversión y políticos estadounidenses.

A la vuelta de nuestra estancia americana me incorporé como voluntario al grupo de trabajo de Economía de apoyo al diputado de UPyD Álvaro Anchuelo.

Rocío y yo recibimos en 2012 la invitación para impartir clases en Huambo (Angola) durante 3 meses en aquel verano y fue en el marco de ese proyecto cuando surgió la idea de plasmar en un libro nuestras reflexiones sobre el capitalismo y la democracia. Pero la convocatoria imprevista de elecciones en Angola y su legislación que interrumpe la docencia durante la campaña electoral desbarataron nuestros planes. Empecé a trabajar en un proyecto de un año ligado a las telecomunicaciones y Rocío volvió a su docencia.

Fue al inicio del verano de 2013 cuando le contamos a Roger Domingo nuestra idea del libro que queríamos escribir y de ese día es la foto de la sonriente Rocío que aparece inmortalizada en las solapas de la cubierta.

En septiembre de 2013 escribimos juntos un artículo: las construcciones mitológicas de la crisis que presentamos en el Congreso de politólogos que se celebró en Sevilla. Pocas semanas después supimos que Rocío tenía un tumor.

La lectura fue un refugio en esos primeros meses de parálisis. En el verano de 2014 fue cuando Rocío me urgió a empezar a escribir este libro que hoy presentamos.

Primero fue un índice con puntos aparentemente inconexos, después duros debates entre los autores (Rocío era una persona extraordinariamente crítica (sobre todo consigo misma) y descreída y aunque las etiquetas no fueran con ella en la medida que por ejemplo podemos decir que Arendt fue judía podemos decir que Rocío fue de izquierdas y una persona concienciada con el ecologismo), pueden imaginar sólo viendo el índice que se peleó pulgada a pulgada por cada frase y por cada adjetivo aunque lo cierto es que Rocío y yo solíamos acabar estando de acuerdo en todo.

A hombros de la gigante que fue Rocío fui escribiendo cada capítulo y ella fue editándolo y mejorándolo con cada una de sus eruditas y sabias aportaciones, hizo explícita la trabazón entre los puntos tanto en el prólogo (que escribió en su integridad) como en el hilo conductor del libro y fue una eficaz capataza que me hizo trabajar 7 días a la semana y abandonar proyectos que se habían agotado como fue mi militancia en UPyD.

Rocío en esos meses estudió expresamente para el libro con su entusiasmo y rigor habitual. Leyó a Judt, Galbraith o a Tortella y también trató y creo que consiguió que Agamben o Foucault  tuvieran su espacio en un libro tan amante de la paradoja y que por tanto no tenía reparos en ser inequívocamente moderno y sin lugar a dudas estar posicionado contra la modernidad del economicismo.

Decía Antonio Valdecantos en el obituario Rocío Orsi, filósofa publicado en El País el 16 de diciembre de 2014 que:

 Rocío Orsi ha sido una filósofa de la acción en su sentido más amplio (en el correspondiente a lo que en griego se llamaba praxis y también en el de aquello que se denominó poiesis) y su muerte cruelmente temprana no le impedirá seguir ejerciendo la honda influencia que en vida ha tenido y que su obra merece… La irrepetible personalidad de Rocío Orsi va a seguir dejándose notar durante muchos años y su obra se mantendrá en pie entre lo mejor de la filosofía española de las últimas décadas.”

Creo y también deseo que este libro, excursión por las ciencias sociales, también retrate esta actitud.

Rocío en una entrevista que también quiero citar hoy dijo que:

 La tarea de la filosofía hoy es la de siempre: pensar de manera detenida y profunda en las cosas que creemos y nos importan, en por qué las creemos y por qué nos importan.

No nos dejemos engañar por la virtualidad antisistémica de muchos movimientos, la propia postmodernidad se ha convertido en un sistema con todas las complejidades y rigideces (lingüísticas, teóricas, tribales) propias de otros sistemas célebres. Además, la filosofía siempre fue también historia de la filosofía: un diálogo permanente con la tradición. Esa es pues una tarea infinita, y no hay postmodernidad que la agote. 

(e incidía sobre la abstracción de la filosofía)

La filosofía es inactual e intempestiva, ahí reside su fragilidad en estos tiempos tan proclives a interesarse por lo actual', pero también su permanente fortaleza. Porque la crisis que sufrimos es también de ideas: hemos estado (y añado yo. seguimos) sumidos en un autoengaño colectivo insidioso e imprudente

Con este libro hemos pretendido con la excusa de la economía, la política o la historia tratar de provocar que nuestros lectores piensen sobre sus creencias, en por qué tienen esas creencias, en cuales son los fines de las mismas y si más allá de fetiches emplean los medios adecuados para aspirar a esos fines que nunca deberíamos aceptar por dados.

Muchas gracias.

Madrid, 24 de febrero de 2015.





He vuelto, se acabó este descansito. He vuelto porque el calor de los míos ha calado en mis sentidos. 





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