jueves, 26 de febrero de 2015

Bienvenido terremoto

Exquisito texto de John Müller en la presentación de La Economía a la intemperie


John Müller, Andrés González y Miguel Sebastián en la presentación del libro. Foto: @alexroa66


Da la circunstancia de que ayer hubo un terremoto en España. De 5,4 grados en un pueblo de Albacete que se llama como una actriz ya muerta. Nací y me crié en Chile, el país que ha registrado el terremoto más poderoso de la historia, y por eso sé que los terremotos son importantes. Un terremoto permite que el hombre tome consciencia de su pequeñez ante la Naturaleza, cosa que en España olvidamos a diario. Más aún, que el hombre tome consciencia de su igualdad con los demás hombres en esa pequeñez.
Cuando vives un terremoto de verdad, descubres de pronto que no hay adónde escapar. Que ningún sitio sobre la Tierra es seguro, porque ésta es la que baila enloquecida. Que las  marquesinas que te protegen de las lluvias son trampas mortales. Que los muros que fortifican nuestra intimidad pueden ser sarcófagos. Que un techo bajo el cual caerte muerto es realmente eso: un sitio donde caerte muerto. Y ves que no sacas nada con correr más rápido que tu vecino de al lado, porque ninguno sabe para dónde correr.
O sea, que un terremoto te deja a la intemperie. Como dice el título de este libro que está la economía desde la crisis de 2008. Ese estar a la intemperie es un acierto que los autores atribuyen a Javier Muguerza, que se refería a lo muy a la intemperie que está la ética, porque la acción humana, por racional que sea, no está al abrigo de verdades permanentes. (siga leyendo en su blog)
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